LA LEYENDA DE ULISES. (2005) Silvia Gattino

Inspirado en datos periodísticos de LA VOZ DEL INTERIOR / Policiales: “Juzgarán por abigeato a un carnicero del norte cordobés”    Córdoba, 16 Julio 2005. Creación en base a datos periodísticos del diario “La Voz del Interior” , Córdoba, 16 Julio 2005. (Sección ‘Policiales’)

Publicado en https://drive.google.com/file/d/1z2UKBdsHM2z-D-EEFEG1uXF6uWDFz5dY/view?usp=drive_link

Después de cargar los animales en el camión, aproximadamente a las 4 de la madrugada, se habría ido hacia el establecimiento La Luciana, en el paraje La Providencia, departamento Tulumba, para dejarlos. Unas horas después, en un allanamiento, la Policía encontró allí a los bovinos y determinó que eran propiedad de los Della Fuente.

Isidro Gomes, un hombre que se dedica habitualmente al comercio de carnicería, era acusado días después de abigeato calificado, y con él, otros caerían en presunta complicidad.

La experiencia de Isidro Gomes en la crianza, cuidado, faena, elaboración, comercialización o transporte de ganado, le había dado, a sus 48 años, una sensibilidad particular para la corrupción y los negocios oscuros. En esas horas, una trama oculta tras la apariencia de honrado carnicero de pueblo, quedaría definitivamente al desnudo. Con ella, su imbricada telaraña de hechos y planes, su esperanzada y feroz acumulación de ganancias anulando el gasto, mediante la estrategia de un robo de su materia prima. Con el allanamiento policial, Isidro Gomes caía en las trampas más profundas a la moral colectiva. Sin embargo, no estaría solo…

Según la acusación, para cometer el robo, Isidro contó con la valiosa colaboración de otros dos peones de Della Fuente, de quienes aún no se han dado a conocer los nombres, que se habrían encargado de reunir los animales en el corral, la tarde anterior. Ingresaron en el campo de los Della Fuente para hacer tareas de limpieza y aprovecharon la ocasión para arriar los vacunos que estaban dispersos  y encerrarlos en el corral. 

A partir de que el hecho se daba a conocer en diarios, revistas y noticieros televisivos, los campesinos, dueños o peones del  paraje y de otros poblados aledaños, empezaban a recordar y hablar, dando lugar a la circulación de historias nunca aclaradas, muchas de ellas, convertidas en leyendas, fuente de  supersticiones y desconfianzas colectivas.

Tal era  el caso de Ezequiel Zarzuela, un peón rural que se había hecho famoso por aparecer una docena de veces en su vida como portada de los policiales en los diarios locales. Tanto, que los pobladores al identificarse decían que eran oriundos de “La Zarzuela” para referirse al lugar real del caso. Cuando al cabo de varios años un buen día Ezequiel desapareció de las fotos y comentarios, y se borró del mapa, los demás pobladores se quedaron sin poder contestar de dónde eran.

Fue Ulises Guzmán, primo hermano de Zarzuela, el que apareció ofreciéndole al paraje el nombre que hasta hoy conserva. Al principio se llamó “La Divina Providencia”, pero un domingo en el boliche un grupo de campesinos que jugaban a las bochas opinaba que era muy largo el nombre para tan pequeño paraje, y así fue como decidieron acotarlo a “La Providencia”.

Ulises, como Ezequiel, habían desempeñado tareas menores en las estancias de  los Della Fuente. Se dice que con el tiempo, Ulises también se fue del poblado sin mostrar ni una hilacha de rastro personal, dejando, a diferencia de Zarzuela, la referencia del paraje por un nombre más digno de su gente. Por eso es que toda la población ha convertido a Ulises en un ángel que llegó hasta allí para remediar las malas influencias de Ezequiel, reparando la situación con el nombre divino que les quedó, y con ello, la leyenda que todos los domingos en el boliche cuentan y reinventan en medio del tiro de bochas y el coñac en el invierno, y por la cual agradecen a su patrono, todos los domingos también, en la Iglesia…

Hoy, sin embargo, al leer el diario en el boliche los rostros  de Rodrigo, Juan José y Celso, quienes esperaban a su vez a Gaspar, el dueño, se acompañaban al ritmo de expresiones apocalípticas: tras valorar los testimonios y las pruebas documentales reunidas, el fiscal había considerado que los acusados deberán ser juzgados por abigeato calificado; Isidro Gomes, en calidad de supuesto autor y los otros dos, un tal E. Zarzuela y un primo hermano del mismo, como partícipes secundarios.

Señala el diario, sin embargo, que perdura en el fiscal de la causa cierto desconcierto acerca del parentesco entre los dos cómplices, ya que el supuesto primo sería un ángel guardián del lugar.

Córdoba, 5 Agosto 2005

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